Después del intrépido operativo de persecución por parte de las autoridades norteamericanas y luego por el Servicio Marítimo de Panamá en aguas de nuestro país, con el objetivo de atrapar a los tripulantes de una lancha rápida que llevaba en su interior más de 200 kilos de cocaína, unos pescadores artesanales encontraron parte del cargamento prohibido flotando en el mar, lo llevaron hasta su residencia en el corregimiento de Limones, y luego enterraron los paquetes en el patio de su casa.
Son 220 paquetes de un kilo cada uno, que en su interior contienen la droga conocida como cocaína, sustancia codiciada en el mercado de los Estados Unidos (hacia donde iba), la cual fue descubierta por la Policía en la casa de los pescadores, mediante un operativo especial que se realizó el miércoles en la tarde.
El argumento de los hermanos Nelson Moreno Rodríguez, Arilio Moreno Rodríguez y su padre Nelson Moreno Araúz es que regresaban de su pesca de mero, durante la tarde del lunes, cuando observaron en el agua unos sacos que pensaron que se trataba de aceite.
Narró uno de los hermanos que subieron los bultos al bote, y cuando llegaron a la casa se dieron cuenta que se trataba de cocaína.
"Cuando empezamos a romper los sacos en la casa, nos dimos cuenta que era eso y los enterramos por seguridad de nosotros, porque habían unos helicópteros norteamericanos sobrevolando el área y usted sabe que esos helicópteros no perdonan", dijo.
Siguió comentando el pescador que pensaban llamar a las autoridades, sin embargo, sintieron miedo porque la droga estaba regada por toda el sector de Bella Vista, área del distrito de Barú, además de que pensaban quemar la sustancia.
No obstante, los pescadores se encuentran detenidos a órdenes de las autoridades que tienen que ver con las investigaciones de tráfico de drogas en Panamá.