Isabel Peralta, una señora que se dedica a la venta de hot dog, fue atropellada por Rogelio Figueroa, conductor de un busito, en la entrada de Pedregal.
Una juez de Tránsito, de la Policía y el propio Figueroa ayudaron a Peralta, quien por falta de una ambulancia tuvo que ser llevada al hospital en la misma chiva que la atropelló.