Pescadores chiricanos fueron detenidos por apoderarse de 200 kilos de cocaína que habían sido lanzados al mar por tripulantes de una lancha rápida que era perseguida por unidades de los servicios Aéreo y Marítimo, en el área de Bella Vista, distrito de Barú.
Los hermanos Nelson Moreno Rodríguez, Arilio Moreno Rodríguez y su padre Nelson Moreno Araúz, dijeron que subieron los bultos al bote y cuando llegaron a la casa se dieron cuenta que se trataba de cocaína, pero por temor decidieron enterrarlos, puesto que habían unos helicópteros sobrevolando el área.