Un nicaragüense residente en Panamá encontró la muerte la madrugada de ayer, en un hecho confuso, y por lo cual los organismos de investigación hasta el momento no han logrado aclarar.
La víctima llevaba por nombre Francisco Javier Aguirre, cuya edad se calcula de 35 años, dijo una fuente oficial.
Del "nica" es poco lo que se sabe, dijo otra fuente.
El hecho ocurrió en Panamá Viejo, próximo al gimnasio de la comunidad, donde el hombre fue herido de muerte, sólo escucharon cuando la víctima sostenía una fuerte discusión con un sujeto desconocido. De allí, se oyó dos detonaciones seguidas, pero como el código del silencio impera en la zona, es duro resolver el crimen. Personal de la PTJ se trasladó al lugar del homicidio.
Una vecina osada, quien se atrevió a salir para ver de quién eran los gritos de dolor, fue quien informó telefónicamente a la Policía.
A los pocos minutos de ser avisados, los uniformados enviaron a una patrulla a verificar la información.
En la patrulla 9038 trasladaron a Francisco Javier, quien a simple vista presentaba dos orificios de bala uno en la axila derecha y la otra en el hombro. Se presume que en el trayecto al Cuarto de Urgencias del Hospital Santo Tomás, murió el sujeto.
Francisco Javier Aguirre de nacionalidad nicaragüense, mantenía un pasaporte con numeración 174113. No se le conoce familiar alguno. Pese a lo difícil del caso las autoridades continúan con las investigaciones.