En un paraíso llamado San Roque ubicado en el corregimiento de Coclé del Norte en la provincia de Colón, se encuentra una de las riquezas naturales más importantes de la naturaleza: la cría de tortugas, que es una especie en peligro de extinción.
Este sitio, al que solo se puede llegar por mar luego de seis horas, o por aire, se encuentra un joven de 30 años que se ha dedicado de forma gratuita a preservar este animal.
Se trata de Generoso Muñoz, quien ha puesto todo su empeño para darle vida a miles de tortugas que se pierden por la matanza despiadada de que son objeto.
A pesar que le falta de un trabajo Muñoz utiliza sus recursos, que son pocos, a conservar las tortugas.
A medida que recorre las playas va recogiendo los huevos, los cuales coloca en viveros improvisados que utiliza para proteger a los animales acuáticos.
Este joven, generoso como su nombre lo dice, indicó que la arena les da el calor que necesitan las bebés tortugas para reproducirse.
El interés de Muñoz es poder lograr un trabajo que le permita seguir dando vida a las tortugas o que una empresa se preocupe en brindar el apoyo para que no se muera el proyecto.