Las autoridades británicas impusieron el domingo nuevas restricciones de movimiento en los alrededores de una granja en la que fue detectada la variante mortífera del virus H5N1 de gripe aviar, al tiempo que sacrificaron a miles de pavos para contener el brote.
Las personas que entraron en contacto con las aves afectadas se els aplico un medicamento antiviral como precaución, dijeron las autoridades.
Unos 2.500 pavos murieron a causa del virus en la granja propiedad de Bernard Matthews PLC, el mayor productor de pavos en Europa. Es la primera vez que la variante asiática del H5N1 es detectada en Gran Bretaña.
El virus fue identificado como la altamente mortífera variante encontrada en Hungría en enero, dijo el Departamento del Medio Ambiente, Alimentos y Asuntos Rurales.
El mes pasado, funcionarios húngaros sacrificaron a miles de gansos luego que el virus fuese detectado en el sureste del país la primera ocurrencia del virus en la Unión Europea desde agosto del 2006.
La influenza aviar ha obligado el sacrificio de millones de aves en todo el mundo desde el 2003, cuando comenzó a azotar las aves de corral en Asia. Ha matado a al menos 164 personas en todo el mundo.