Miércoles 3 de febrero de 1999

 








 

 


EDITORIAL
Reafirmación de los caminos democráticos

La toma de posesión del mandatario electo de Venezuela, el exmilitar Hugo Chávez, figura controversial que irrumpió a la vida política del país sureño liderando un alzamiento castrense para derrocar el gobierno adeco de Carlos Andrés Pérez, acto por el cual soportó encarcelamiento y sometimiento a juicio, que obvió el Presidente Rafael Caldera, al dictarle perdón amnistiador.

Hugo Chávez proclama convicciones bolivarianas; promete cambiar el rumbo del Estado venezolano, y con melosas frases comunes encubre la dinámica de quien titula pensamiento vertical, propio de los cuarteles; descalificando la clase política y ofertando soluciones mesiánicas, que contradicen las durezas de la realidad que transita el país acogotado por el desempleo, la pobreza creciente, la contracción económica y la cerrazón de oportunidades, bajo el peso de una deuda externa agobiante y el monoproducto petrolero desvalorizado.

La elevadísima votación que eligió a Chávez refleja la desconfianza popular hacia las estructuras partidarias tradicionales y las figuras de obsolescencia política; rubrica el credo popular en las soluciones milagrosas que erradicarán la corrupción, defenderán los recursos nacionales, harán efectiva y justa repartición de los ingresos de la economía, y, en síntesis devolverán a Venezuela el esplendor que guió sus derroteros hace un cuarto de siglo.

De no materializar Chávez sus dulcísimas promesas, Venezuela correrá el riesgo de revivir estadios de insurgencias, de pobladas y protestas violentas que podrían derivar al manejo de fuerza, de imposición cuartelaria y vertical, propio de las salidas militares, con lo cual cesaría la vigencia democrática del país de Bolívar. Esa es su incertidumbre.

En Panamá, en cumplimiento del calendario electoral, cerraron las postulaciones a cargos de votación, y resultó manifiesto que los acomodos y arreglos de última hora se hicieron presentes, quedando un elevadísimo número de posiciones sin candidatos; así como acrecentando cuestionamientos de legalidad sobre idoneidades residenciales que afectan a varias decenas de postulados.

El acto postulatorio de ayer es reafirmación del camino democrático panameño que discernirá el mando en todas las instancias, en mayo próximo; lo cual merece apoyo y respaldo del soberano ofertando sus preferencias y escogimientos con la efectiva emisión del sufragio y la decidida defensa de los resultados.

Si en Venezuela, Chávez solicita el pronunciamiento del pueblo para cambiar la Constitución vigente; en Panamá, crece similar preocupación en círculos políticos y académicos que proponen y reclaman rehacer la obsoleta normativa dictada por la dictadura castrense que dirigió los destinos nacionales por cuatro lustros.

La reafirmación del camino democrático es el instrumento idóneo para alejar estadios de opresión, unicracia e injusticia; estadios injustos vividos por ambos países, con las durezas de muerte, llanto, dolor y tragedia que no deben retornar.


 

 

 



 

AYER GRAFICO
Se inicia la zafra del ingenio "Felipillo" con presencia de autoridades del ramo


CREO SER UN BUEN CIUDADANO
Sin embargo, comercializo los sentimientos


OPINIONES




 

 

PORTADA | NACIONALES | PROVINCIAS | DEPORTES | LATINOAMERICA | COMUNIDAD | REPORTAJES | VARIEDADES | CRONICA ROJA | EDICIONES ANTERIORES


   Copyright 1995-1999, Derechos Reservados EPASA, Editora Panamá América, S.A.