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Carta a un taxista desaforado

Manuel E. Barberena R.

En el principio, cuando lo veía a usted manejar en forma tan agresiva y absurda, pensaba que ante una persona mal educada o aprendiendo a manejar.

Ya no. Ahora estoy convencido de que es usted un enfermo y un típico "juega vivo".

Cuando usted acosa con pitidos al que está delante, para que "se tire", en circunstancias que ni usted lo haría, usted está negándole a esa persona el derecho de elegir el momento de menos peligro para su vida y su carro.

Si llegara a sucederle una desgracia terrible a alguna de las personas y sus acompañantes, que usted empuja con el acoso de sus pitidos, no se sabría que usted habría sido el instigador, excepto usted mismo, y entonces un remordimiento infernal lo perseguirá sin darle paz hasta el fin de sus días.

Algo me dice que el 50% de su mal manejo se debe a la ansiedad y desesperación que le produce el estrés agudo y crónico que usted padece. El otro 50% es producto del típico "juega vivo", que ha sido clasificado como una forma de corrupción. El estrés es una enfermedad y el "juega vivo" es una inmoralidad. Sin embargo, usted tiene licencia para andar por las calles y transportar seres humanos. Ni la autoridad ni su sindicato lo ponen a usted bajo corrección y tratamiento.

Usted ha hecho del manejo en estampida y las infracciones su estilo de trabajo.

Usted viola cada día todas las reglas del tránsito. No respeta al luz roja; arranca antes de que aparezca la verde; no hace la fila, y se va a un lado para colarse adelante; no cede el paso no hace el alto; frena repentinamente en medio de la calle para discutir con un pasajero que al cabo no lleva. En fin, todas las formas de manejo usted las corrompe.

Señor taxista desaforado: No haga de su oficio un trabajo odioso y un peligro para la sociedad. Comprenda que su manejo desaforado daña la profesión de transportista y la imagen de los buenos taxistas.

No pretendo que si leyera usted esta carta se vaya a civilizar, aunque lo deseo, pero al menos se dará usted cuenta de que usted, y otros lo deseo, pero al menos se dará usted cuenta de que usted, y otros que como usted manejan, contribuyen cada año a elevar el número de panameños que mueren sin razón en los infortunios del tránsito.

 

 

 

 

 

 



 

AYER GRAFICO
Se inicia la zafra del ingenio "Felipillo" con presencia de autoridades del ramo


CREO SER UN BUEN CIUDADANO
Sin embargo, comercializo los sentimientos


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