PEDIRA PODERES ESPECIALES
Chávez asume presidencia
de Venezuela, declara emergencia social

Chávez citó las alarmantes
cifras de desempleo (más de un millón de personas), además
de una mortalidad infantil, de "28 por mil, la más alta de todo
el continente". Foto AP

Caracas
REUTERS
El militar retirado Hugo
Chávez, quien juró el martes como noveno presidente constitucional
de Venezuela, declaró una "emergencia social" en el país
y anunció que pedirá al congreso poderes especiales en materia
económica.
Entre sus medidas puntuales anunció que convertirá un
vigente impuesto al consumo, de 16,5 por ciento, en un impuesto al valor
agregado con una tasa menor, y similar al que rige en otros países.
Después de su primer discurso oficial, Chávez caminó
varias cuadras hasta el palacio de gobierno de Miraflores en medio de un
torbellino de gente que se desvivía por tocarlo o al menos mirarlo.
Entre empujones, periodistas golpeados y gritos de fervorosos seguidores,
el presidente llegó a su nuevo despacho, donde juramentó a
su gabinete (compuesto principalmente por políticos de izquierda,
militares, técnicos y académicos) y convocó de inmediato
a su primer consejo extraordinario de ministros para firmar un decreto presidencial
llamando a un referendo para la Asamblea Constituyente.
Chávez anunció ante el Congreso que se propone llevar
a cabo un profunda reforma fiscal para reducir la evasión de impuestos
(que se ubica en cerca de 60 por ciento según las autoridades) y
que aplicará temporalmente un impuesto al débito bancario
que le daría cerca de otro punto y medio del PIB.
Con esta medidas, dijo, se propone "reducir el déficit fiscal
en este primer año de gobierno al menos a la mitad". También
pidió comprensión al mundo por la situación del país
y dijo que se propone refinanciar pagos de deuda pública externa.
Sostuvo que con el impuesto a las transacciones podría incrementar
la recaudación casi en un punto del PIB (unos 1,000 millones de dólares)
"para ir haciendo manejable ese inmenso hueco fiscal que estamos enfrentando".
Luego de describir como "dramática" la situación
del país, Chávez dijo que introducirá en el Congreso
la solicitud para una ley habilitante (de poderes especiales) para enfrentar
en el corto plazo la situación.
"El gobierno que comenzaré hoy a dirigir ha comenzado ya",
destacó Chávez en el Congreso, donde su coalición política,
el Polo Patriótico, tiene un tercio de los escaños.
Chávez, un teniente coronel retirado y ex comandante de un cuerpo
de paracaidistas, fue electo el 6 de diciembre por una abrumadora mayoría,
convirtiéndose en la esperanza de millones de venezolanos que viven
por debajo de la línea de la pobreza en un país rico en recursos
y que es el segundo exportador mundial de petróleo.
Con sus 44 años, es el presidente más joven en los 41
años de la democracia venezolana.
Tras anunciar que pedirá poderes extraordinarios para legislar
en materia económica, recordó que enfrentará un déficit
fiscal de casi nueve puntos del PIB (unos 9,000 millones de dólares).
Citó las alarmantes cifras de desempleo, que hablan de un 11
a 12 por ciento (más de un millón de personas) y 50 por ciento
en la informalidad, además de una mortalidad infantil, de "28
por mil, la más alta de todo el continente".
"Declaro al mundo que Venezuela está en emergencia social.
Nosotros tenemos que enfrentar la emergencia social", afirmó.
Chávez, quien saltó a la fama y comenzó una espectacular
carrera política tras su intentona de golpe de estado del 4 de febrero
de 1992, dio "gracias Dios y al pueblo de Venezuela porque estamos
juntos de nuevo con la frente en alto".
"Pero ahora regreso como comandante en jefe y aprendí a
ser comandante y un verdadero comandante tiene que estar allí, en
el sentir de su gente", dijo.
El 4 de febrero, cuando se cumplirán siete años de la
intentona golpista, se llevará a cabo un desfile militar "de
unidad", ordenado por el nuevo presidente.
"No es como algunos han dicho por ahí, (que el desfile militar
es) para hacerles banderas a la rebelión armada. Eso quedó
atrás, es un desfile hacia el futuro", aseguró.
"Señores del mundo, señores del continente, la rebelión
militar venezolana del 4 de febrero de 1992 era inevitable como lo es la
erupción de los volcanes", dijo al hacer una reverencia a sus
compañeros que quedaron en la historia.
Por otra parte, anunció un proyecto de estabilidad macroeconómica
y de afianzamiento sólido de la disciplina fiscal.
En materia de integración internacional dijo que es el momento
de "retomar el sueño de unión entre nosotros, de plantearnos
una moneda para la América Latina y el Caribe" y llegar a una
confederación de naciones.
Dijo que su gobierno seguirá negociando con la Comunidad Andina
de Naciones (CAN) y Mercosur, "pero hay que pisar el acelerador".
Chávez asumió en su discurso un tono desafiante cuando
se refería al Congreso, a quien le pidió más acción
para escuchar al clamor popular.
"He decidido adelantar la firma del decreto para convocar el referendo.
No voy a esperar hasta el 15 de febrero. Es un clamor del pueblo",
dijo respecto a su propósito de impulsar un cambio radical en todas
las estructuras de las instituciones venezolanas.
Insistió en que es necesario actuar pronto antes que la bomba
social "le estalle en la cara".
A los actos de transferencia de mando asisten unos 16 jefes de estado
y de gobierno de países americanos, además del príncipe
heredero de la corona de España, Felipe de Borbón; ministros
y decenas de invitados especiales.
Los mandatarios acompañaron a Chávez en la sede del palacio
legislativo en un acto solemne transmitido por cadena nacional de radio
y televisión. En la tarde estaba prevista su presencia en un "acto
popular", con música y baile en una avenida caraqueña.


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