La primera referencia sobre la Astrología la encontramos en el Libro de Henoch.
¿Quién fue Henoch o Enoc? Henoch o Enoc fue al padre de Matusalem. A su vez, Matusalem fue el padre de Lamech. Y Lamech fue el padre de Noé, el que se nos menciona en el Diluvio Universal. Henoch o Enoc fue el bisabuelo de Noé. De modo que el libro de Henoch fue escrito antes del Diluvio Universal.
En el Libro de Henoch, el capítulo VIII tiene como título.. Lo que los ángeles malos han enseñado a los hombres. En el versículo 3, de se mismo Capítulo encontramos escrito lo siguiente: "Baraqiel instruyó a los astrólogos". La Enciclopedia Universal Ilustrada nos informa lo siguiente: Los documentos más antiguos sobre Astrología se refieren a los pueblos establecidos a orillas de los ríos Eufrates y Nilo, que fueron los primeros centros de civilización".
"Fueron los caldeos, de la antigua Mesopotamia, los primeros cultores de la Astrología. Así consta en la obra Namar Bel (Iluminación de Bel), escrita por el rey Sargón, en el año 3, 000 antes de Cristo.
"En Egipto, se considera a Hermes Trimegisto como el fundador de la astrología, cuyos fundamentos los dejó escritos en sus Libros Herméticos".
La astrología son las influencias de las constelaciones y los planetas sobre el comportamiento de los humanos.
En el Tibet, los más prestigiosos lamas eran grandes conocedores de la Astrología. En 1950 se acabó la astrología tibetana, con la invasión de la China comunista al Tibet.
Lobsang Rampa, el gran metafísico del Tibet, nos ilustra que antes de nacer, el humano tiene partes del ADN "en blanco". Que al nacer, estas partes del ADN son marcadas por las influencias de las constelaciones y los planetas.
Que los cuatro elementos de la naturaleza tienen determinantes influencias sobre los doce signos zodiacales, así...
- Tierra: Tauro, Virgo y Capricornio
- Fuego: Aries, Leo y Sagitario
- Aire: Géminis, Libra y Acuario
- Agua: Cáncer, Escorpión y Piscis.
Que es catastrófica una relación de parejas entre Aries y Escorpión, porque estos signos obedecen a elementos contrarios, como lo son el fuego y el agua.