El menor Antonio Montezuma, de 16 años, quien se lanzó accidentalmente un arpón en el cuello el pasado jueves, continúa hospitalizado en el Santo Tomás, aunque su condición es estable.
Montezuma se había ido de pesca al río Chilibrillo, y al parecer accidentalmente se le lanzó el arpón que le quedó incrustado en el cuello.
Un vecino del lugar que pasaba por el sitio, divisó al adolescente tirado en un potrero sangrando y con el arpón atravesado, por lo que dio rápido aviso a los familiares que procedieron a trasladarlos hasta el centro hospitalario.
El menor tuvo que ser operado y actualmente se encuentra en sala de recobros.
El año pasado un caso similar llegó procedente de Puerto Armuelles, en la provincia de Chiriquí, donde a una niña accidentalmente le incrustaron un arpón en la cabeza, pero la menor se recuperó.