La mayor determinación de la rusa Maria Sharapova le llevó a lograr el triunfo en la final del Abierto de Australia tras vencer por 7-5 y 6-3 en 61 minutos a la serbia Ana Ivanovic.
En un partido que no hará historia, con 33 errores no forzados de Ivanovic, y 15 de la ganadora, Maria se hizo con su tercer título del Grand Slam, después de los de Wimbledon en 2004 y Abierto de Estados Unidos en 2006, pero sirvió para que Sharapova se convirtiera en la primera rusa en ganar este torneo. Maria cayó de rodillas tras ganar el último punto de un encuentro que salvó el dramatismo que hubiera supuesto para ella perder de nuevo en la final.