Luisiana Oses, una interna del Centro Femenino de Rehabilitación Nueva Esperanza en la provincia de Colón, abortó en la cama de una galería el pasado fin de semana.
La información la dieron a conocer las internas y sus familiares que denunciaron que a pesar del llamado de auxilio, la atendieron casi siete horas después.
La interna embarazada con cinco meses aproximadamente comenzó a sentirse mal, y sus compañeras de la cárcel al ver que no la sacaban estremecían los barrotes, pero nada lograron.
En la misma cama de la galería, la mujer abortó y no pudo recibir en ese momento la atención médica, lo que provocó la muerte del recién nacido que, según las mujeres, estaba bien formado.
Las reclusas pidieron justicia por este y otros casos similares que han ocurrido, ya que a las privadas de libertad Marisol Martínez, Saray Alarcón y otra que solo recuerdan con el nombre de Kimberly le ocurrió algo similar.
Cabe mencionar que este centro penitenciario cambió de administración recientemente.