Impotencia, dolor y profundo pesar invadió a los presentes en la catedral San Juan Bautista, en Penonomé, durante las honras fúnebres de Boris Quirós, escolta del alcalde de la ciudad de Panamá, asesinado por delincuentes.
El cuerpo fue trasladado desde tempranas horas a casa de sus padres en Sonadora, en Penonomé. A las 11: 00 a.m. ya estaban en la Catedral, y en medio de llantos y tristeza se inició la ceremonia religiosa.
Amigos, familiares y el alcalde capitalino, Juan Carlos Navarro con su familia, estaban presentes en la iglesia sumidos en un visible dolor espiritual por la pérdida de un gran hombre que murió el 24 de enero, en el corregimiento 24 de Diciembre, en el Este de la provincia de Panamá, cuando se dirigía a su trabajo.
El féretro estaba en medio de la iglesia escoltado por personal de la Alcaldía de Panamá; más atrás estaba el cuerpo de Bomberos de Penonomé, Aguadulce y Natá, ya que el padre de Boris es el teniente coronel Juan Enero Quirós, jefe de los camisas rojas en Coclé.
El coro entonaba canciones muy tristes que hicieron que cada uno de los presentes reflexionara y pidiera a Dios por sus seres queridos. El sermón del sacerdote hacia un fuerte llamado a todo----s los padres de familia del país para que estén más pendientes de sus hijos para que estos no se pierdan en la delincuencia y no acaben con la vida de gente inocente.
FAMILIARES
Culminada la misa, los hermanos de Quirós agradecieron el apoyo a los presentes, al alcalde Navarro y a la Policía, e instaron a los padres de familia a que tomen conciencia y sepan conducir a sus hijos por el buen camino para que no delincan.
Según uno de los hermanos de Boris, no hay excusa para que un padre diga que no puede con su hijo, ya que deben educarlos para alejarlos de la delincuencia y terminen como los que han asesinado a su hermano.