Las primarias demócratas de hoy en Carolina del Sur son determinantes para John Edwards, que se juega el futuro en su estado natal, y sobre todo para Barack Obama, que podría erigirse, muy a su pesar, en el candidato de los negros.
La tercera jugadora en liza, la senadora Hillary Clinton, ha decidido pasar casi de largo de este estado, donde las encuestas dicen que no ganará, y dejar haciendo campaña a su marido, el ex presidente Bill Clinton, en una jugada desconcertante que ha generado polémica.
La batalla de Bill Clinton contra Obama en Carolina del Sur ha sido tan intensa y agresiva, que muchos analistas han asegurado que parecía que el ex mandatario estaba buscando una tercera reelección.
Y es que para algunos observadores, los Clinton han ideado una eficaz estrategia en Carolina del Sur que les permitirá salir ganando, aunque pierdan las primarias.
Para ello, Bill Clinton, que juega su baza de haber sido, según algunos, "el primer presidente negro de EE.UU.", ha recordado en todos los actos en los que ha participado su historial de defensa de los derechos civiles, en comparación con Obama, y cómo el voto negro puede jugar un papel clave en estas elecciones.