Al menos cuatro personas murieron y otras 38 resultaron heridas en un atentado con coche-bomba ayer en Beirut contra un responsable de la seguridad libanesa, mientras el país está estancado ante la incapacidad de los distintos grupos de elegir a un presidente. Las cadenas de televisión mostraron imágenes del lugar de la explosión, que parecía un campo de batalla con restos humanos.