Algunos moradores de el populoso barrio de El Chorrillo expresaron sentirse cansados de las constantes balaceras que se dan en el lugar.
Los residentes, quienes por temor, no quisieron dar sus nombres, manifestaron que los intercambios de disparos son rutinarios.
"Desayunamos, almorzamos, cenamos y soñamos con bala, no podemos estar tranquilos", dijo una residente que fue víctima de una bala perdida.
En tanto, un adolescente indicó que no se puede jugar tranquilamente en los lugares abiertos porque en el momento menos indicado se forma una balacera y tiene que correr por su integridad y su vida. Piden a las autoridades hacer más decomisos de armas.