¿Cómo comprender que Dios a mi no me escucha o si lo hace, ignora mis suplicas y a otros si les atiende?, ¿Cómo aceptar sin sentirme mal que a mi no me conceda las peticiones de mi corazón y a otros si?
Lo más difícil, para mi, es comprender cómo es posible que diga Dios que me ama, y sin embargo me deje sufrir aquí. Yo se que me he equivocado, que caminé lejos de Dios, (pero eso es parte del pasado), me arrepentí, me perdonó y me restauró. He trabajado para Él, le he servido, no lo entiendo, ¿que pasa?
En un artículo de Gustavo Mata Flores, consejero espiritual de cristianosunidos.com, nos señala que Dios a veces nos dice "NO"; el apóstol Pablo experimentó esto en carne propia "respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte" (2 Corintios 12: 8-10).
Que difícil debió ser para él, sin embargo que importante y valioso es la actitud que tomó ante tal hecho, y es precisamente la actitud que debemos vivir ante la negativa de Dios a nuestra petición.
Te animo a hacer un recuento de las bendiciones que has recibido de Dios a lo largo de tu vida, por favor no desmayes ni pierdas la fe, para Dios sigues siendo su especial tesoro y en su momento entenderás que esto que hoy te duele, es lo mejor para ti y los tuyos.
Hermano, recuerde que hay que esperar que se haga la voluntad de Él y no la de nosotros, así que aprendamos a esperar.