El Instituto Nacional de Salud Mental pasó el revisado al que fue sometido por la defensora del Pueblo, Mónica Pérez, quien ayer hizo una visita para ver las condiciones en que están los internos que padecen de problemas mentales.
Al terminar su visita por este centro, Pérez reconoció que en este lugar se respetan los derechos humanos de los pacientes, ya que vio a muchos haciendo labores manuales, entre pintura, cerámica, trabajos en madera y otros, como parte del tratamiento que se les aplica para su rehabilitación.
Por su parte, la directora del instituto, Juana Herrera destacó que su trabajo consiste en devolver o restablecer la salud mental de los ciudadanos.