|
¡OJO! DEMASIADO olor a "Vicks" en la habitación y en la ropa de su hijo adolescente o universitario, podría ser indicativo de que están utilizando la peligrosa droga "Éxtasis".
Este ungüento, tan útil para aliviar la presión nasal durante un catarro, es el olor predominante en ciertas fiestas privadas a las que se asiste con la idea clara de que se podrá conseguir la píldora "Éxtasis", cuyo precio fluctúa entre los $10 y $40.
El precio hace pensar que muchos de los consumidores de esta droga provienen de hogares con poder adquisitivo y que son jóvenes que manejan buen dinero.
El "Éxtasis", llamada la "droga de la juventud" y la "droga del amor", es más conocida en Puerto Rico como "la rola". Los que van a las fiestas "rave" donde se consume dicen con gran naturalidad que "van a rolear".
"Eso es un ‘party’ de Éxtasis. Donde todo el mundo va a rolear... rolear es eso: meterse la pastilla", dijo a "El Nuevo Día" un joven de 21 años que conoce la movida.
Esta droga es la más común de las llamadas drogas de diseño.
EN BUSCA DE UN ‘BUEN TRIPEO’
Drogas de diseño son sustancias químicas elaboradas en laboratorios caseros y clandestinos que se obtienen de cambios en la estructura molecular de drogas ya existentes.
En el caso del Éxtasis, éste es un derivado de las metanfetaminas, que son estimulantes alucinógenos.
Su consumo causa furor extremo, excitación, estimula los sentidos -especialmente el del tacto-, provee una sensación fuerte de energía, exalta el deseo de tener relaciones sexuales, inhibe el control de la persona sobre su propio cuerpo y puede hacer que se sienta paranoia.
En muchas de estas fiestas se tiene contacto sexual indiscriminado y la necesidad de fricción, de tocar y ser tocado es fundamental para tener lo que se considera un "buen tripeo". Todos estos efectos son exaltados a su vez por el tipo de música "techno", "drum and base", "funk" y "acid jazz" (una mezcla de jazz con sonidos electrónicos) a gran volumen.
Se llevan a cabo en fincas y lugares apartados, locales que se contratan a los que sólo se entra con invitación o adquiriendo una taquilla y en barcos.
El aspecto visual también es considerado importante, por lo que bailan con cintas de colores fluorescentes que danzan por los aires al mismo ritmo de la música, provocando fusiones mágicas de movimiento y color.
POR LAS NUBES LA TEMPERATURA CORPORAL
"El Nuevo Día" habló con jóvenes que han asistido a estas fiestas en un establo de caballos en el área de El Yunque, en Arecibo, cerca del aeropuerto; en Aibonito, en Aguadilla, en el sector Guajataca entre Isabela y Quebradillas; en una cueva de Camuy, en "pubs" de la zona metropolitana de San Juan, en un parque en Bayamón y en habitaciones de hotel.
Está comprobado que el consumo de Extasis puede subir la temperatura del cuerpo sobre los 100 grados, explicó Julia M. Delgado Figueroa, ayudante especial interina del área de Prevención en la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (Assmca).
Esa sensación de calor interno es la que se pretende aplacar con el uso del "Vicks".
Varios participantes de estas fiestas relataron que el "Vicks" se coloca en el interior de mascarillas sanitarias, como las que utilizan los médicos, para aspirar mientras se baila y tener esa sensación de frescura entrando por las fosas nasales.
Los que hablaron con "El Nuevo Día" dicen que con Vicks la "nota es mejor".
Un joven profesional de 32 años, que fue a una por curiosidad, cuenta que salió "espantado" por lo que vio en el interior del local. "Había un olor a ‘Vicks’ brutal", comentó.
NEGOCIO REDONDO LA VENTA DE AGUA
Otra característica de esas fiestas es que mayormente se consume sólo agua y no se venden bebidas alcohólicas.
Esto también tiene que ver con la sensación de calor y la deshidratación que podría sufrir una persona que consume la droga.
Una mamá le contó a "El Nuevo Día" que un compañero de trabajo fue contratado para servir de "bouncer" en una fiesta privada para adolescentes que se llevó a cabo en un barco, cuya única función era evitar que los invitados entraran al salón con botellas de agua.
¿La razón? Adentro, los organizadores venden botellitas de agua hasta en $5.
Que su hijo le diga que va a una fiesta en la que de seguro no habrá alcohol podría ser una señal de que se trata de una fiesta "rave".
También si le dicen que es muy lejos y que tienen que seguir un mapa. Que mejor van con sus amigos y si se nota que al preguntarles no pueden ofrecer detalles sobre la fiesta y con quién estuvieron.
Otro consejo a los padres es que cuestionen el uso que sus hijos dan al dinero que reciben.
El "Extasis" se vende mayormente en pastillas, pero si se quiere dar la droga a una persona sin que se dé cuenta, se puede echar en polvo en alguna bebida como el agua y causar los mismos efectos. También tiene una versión cristalizada para fumar y ser inyectada.
A MERCED DE LA ‘DROGA DE LA VIOLACION’
La segunda droga de diseño más popular es la que llaman "la rufi".
A ésta se le considera la "droga de la violación" y proviene de la manipulación del sedante ‘rohypnol’, que se manufactura en Europa, pero en Estados Unidos por la Administración Federal de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés).
"Es un estimulante relajante diez veces más fuerte que el Valium", advirtió la funcionaria de Assmca, quien está a cargo de una campaña de alerta para prevenir el uso de las drogas de diseño.
Se le dice la droga de la violación porque quien la consume queda en un estupor intenso de embriaguez, sedación y somnolencia, pierde temporalmente su capacidad de caminar y hablar, así como la memoria. Esto propicia que cualquier joven pueda ser violada y usada como objeto sexual por más de una persona durante varias horas sin ofrecer resistencia y al otro día no recordarlo.
Embarazos no deseados y contagio con enfermedades de transmisión sexual, como el SIDA, son algunas de las consecuencias del uso de esta sustancia.
Para evitar ingerirla se recomienda a los jóvenes no aceptar bebidas de desconocidos, observar mientras le sirven y nunca dejar sus bebidas desatendidas en una mesa en lo que se baila o se conversa con amistades.
Otra droga de diseño sobre la que se quiere alertar es la que se obtiene de la "ketamina", un tranquilizante de uso veterinario que se aplica a los animales durante procesos quirúrgicos. Se le llama ‘Special K’, igual que a un cereal de la marca Kellogg.
Esta sustancia causa un viaje de alucinaciones y distorsiones de la vista que podría sumir al que lo pruebe en una experiencia de terror con depresión, alta tensión arterial y problemas respiratorios que pueden provocar hasta la muerte. |