La Corte Suprema de Justicia declaró legal el arresto de José Fabio Murillo García y José Angel Brenes, al existir indicios que los vinculan a un grupo encargado de eliminar físicamente a unos "tumbadores" de drogas.
Su defensa alega que esas personas eran inocentes, planteamiento que no fue aceptado por el pleno de la Corte Suprema de Justicia.
Al momento de ser aprehendidos, se les decomisaron dos armas de fuego calibre 9 mm y direcciones de los "tumbadores" que supuestamente habían sustraído la droga.
Las investigaciones surgen al tener conocimiento las autoridades que un grupo de personas procedente de Colombia, Costa Rica y de Panamá, intentaba recuperar gran cantidad de sustancias ilícitas que unos "tumbadores" les habían sustraído, y matarlos.
Las detenciones de esas personas se dio en una operación encubierta; acordaron con los "tumbadores" el lugar y el día de la entrega de la droga, y allí se logró recuperar 20 paquetes de cocaína y después 35 paquetes en la casa de uno de los implicados.
De los elementos probatorios en el expediente, se desprende que Murillo y Brenes tenían como misión localizar a las personas que les habían sustraído la droga, recuperarla y matar a los responsables.