Fue una noche de felicidad, alegría, gritos, banderas, pancartas. Era un pueblo unido que fue a recibir a la selección Sub-20, que clasificó al campeonato del mundo de la categoría a jugarse en Holanda.
El primero en asomarse fue el federado Rubén Alvarez... aplausos y cánticos se hicieron sentir... el publico lo confundió con los jugadores.
Tras él, apareció con una amplia sonrisa el técnico de la selección nacional René Mendieta. "Siempre estuve seguro de la clasificación", sostuvo.
Y así fueron apareciendo los jugadores, uno a uno, con un rostro de alegría y con la expresión de satisfacción en sus rostros...