Felicidad, llanto, devoción y hasta emoción, se vio ayer en Antón en miles de feligreses que acudieron a rendirle tributo y agradecimiento al Santo Cristo de Esquipulas en la procesión de uno de los santos más famosos del país por la cantidad de milagros que ha concedido. Afortunadamente rodeados de gran seguridad por los estamentos encargados.
Para los antoneros, al igual que para miles de creyentes de todo el país, el Santo Cristo de Esquipulas se ha convertido en el santo cachimbón de los milagros, como le han llamado, pues concede cualquier deseo, siempre que se tenga fe.
Desde el 6 de enero acudió una gran cantidad de personas al primer día de novena de este Cristo, y en horas de la mañana al tradicional lavatorio de los pies, agua bendita que luego ofrecen a los creyentes para curar enfermedades.
El poblado de Antón se quedó chico durante todos estos días de novena del Cristo y justamente el 15 de enero en su procesión, aún sin haber salido el Santo, ya se observaba una multitud como si se tratara de la procesión.
Y es que la cantidad de personas entre creyentes, feligreses, católicos y vendedores, era impresionante, inclusive se pudo notar la presencia de turistas y los acostumbrados políticos y sus comitivas, de diferentes partidos que se hicieron sentir..
Un año más Antón se quedó chico para la cantidad de creyentes y devotos del Cristo de Esquipulas, que es considerado "El Cachimbón" y patrono de los antoneros.
SEGURIDAD
A pesar de la gran cantidad de personas que se concentran en Antón desde el seis de enero y en la procesión, la seguridad fue buena por parte de la Policía Nacional.