Un local ubicado en el Centro Comercial Plaza Concordia fue allanado recientemente por los funcionarios de la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Propiedad Intelectual y Seguridad Informática en conjunto con personal de Business Software Aliance (BSA), e incautaron programas de Windows XP y office 2007, y se comprobó que no tenían licencias del fabricante.
Dentro de la diligencia se revisaron 18 computadoras y una de ellas tenía como evidencia los programas sin la debida autorización, por lo que fue incautada como evidencia del delito del derecho de autor.
La acción contó con la participación de peritos especializados en cómputo los cuales están altamente capacitados para verificar ilícitos y reducir el crecimiento ilegal del uso de software.
Actualmente no se encuentra ninguna persona señalada en el delito cibernético.
En Panamá, la labor de la Fiscalía ha sido modelo ejemplar para el resto de los países de Centroamérica, eso es una buena noticia para los fabricantes de software, el canal distribuidor, el país y el usuario final.
Se le reitera a la población que tome medidas al momento de comprar un software y asegure que el mismo instalado en los equipos brinda la seguridad y garantía que necesitan en las operaciones diarias.
Las multas son de hasta dos mil dólares, que incluyen incluso privación de libertad entre 2 y 4 años en prisión por los delitos contra la propiedad intelectual.
Dicha actividad delictiva deja millones de dólares en pérdidas de parte de las empresas dedicadas en la fabricación de esos programas.
En Panamá, las autoridades investigan el incremento de esos delitos.