Ricardo Cuello, César Barría, Jahir Marjrea y Arelis Silva son cuatro de los panameños que sobrevivieron al terremoto en Haití, y que la tarde de ayer, jueves, retornaron a Panamá.
"¡Por favor, Dios!" es el grito de auxilio que retumba en los oídos de Marjrea, hindú con más de 10 años de vivir en Panamá, y que se encontraba en Haití durante la tragedia.
Reveló que "eso fue algo espantoso, nunca antes visto. Las calles se abrían y la gente gritaba (en su idioma) mirando al Cielo. De pronto el polvorín producto de los derrumbes inundaron el ambiente (..)".
El relato del hindú es parecido al de sus compañeros de infortunio, pero panameños, que estaban en el mismo hotel, la única estructura en todos los alrededores que quedó entera.
Los cuatro coincidieron en que en Haití, ahora mismo, la situación es lastimera al extremo, y que esa gente necesita la ayuda de todos los países para intentar levantarse.
Los recuerdos de la gente sacando a sus familiares de debajo de los escombros, removiendo bloques, piedras y los clamores, martillan la memoria de los panameños que se encontraban hospedados en el hotel 'Le Pelease', en Puerto Príncipe.
Ricardo Cuello aseguró que la situación es peor de lo que se proyecta en televisión, ya que los muertos en las calles, los edificios hundidos y el olor a muerte es un espectáculo deprimente y dantesco. Todos coincidieron a su llegada ayer, estar agradecidos por la oportunidad que Dios les ha dado de volver a nacer.
Cuello, Barría y Silva trabajan en la Zona Libre de Colón y se encontraban allá en agenda de trabajo.
A su llegada al aeropuerto internacional en Tocumen, eran esperados por sus familiares.
"Somos afortunados", reconoció Arelis abrazando a sus seres queridos y lamentándose por la situación de los haitianos.