El depósito de Rodelag, en la ciudad de David, Chiriquí, fue consumido ayer por las llamas. Un voraz incendio provocó que una densa nube de humo cubriera toda la capital chiricana.
El fuego acabó con llantas, colchones y toda clase de material almacenados. La baja presión en los hidrantes y la fuerte brisa evitó que el incendio fuera controlado rápidamente
Carros bombas de David, Bugaba, Dolega y Las Lomas, así como dos cisternas del IDAAN se necesitaron para controlar el siniestro casi tres horas después de haberse desatado.
Los bomberos Jorge Sagel, Isaías Cruz y Miguel Ángel Rodríguez resultaron afectados por la inhalación de humo. Las pérdidas superan el millón de balboas. Además 38 trabajadores han quedado desempleados.