Una multitudinaria concentración exigió hoy en la ciudad boliviana de Cochabamba la renuncia del prefecto de este distrito, Manfred Reyes Villa, mientras el presidente del país, Evo Morales, pidió que no se desate más violencia tras los dos muertos del jueves pertenecientes a grupos enfrentados en la región.
El secretario ejecutivo de la Central Obrera Departamental Víctor Mitma, dijo que con los sindicatos se acordó que la "movilización no va detenerse en Cochabamba" hasta conseguir la renuncia del gobernador.
El presidente Morales pidió a los sindicatos que no adopten medidas de venganza por los violentos incidentes del jueves, que dejaron dos muertos y más de 100 heridos.