El primer ministro británico, Tony Blair, admitió que su política exterior es controvertida, pero subrayó que abandonar la guerra contra el terrorismo sería "catastrófico".
En un discurso en la base naval de Plymouth (suroeste de Inglaterra) ante altos mandos militares, Blair puso de manifiesto que el Reino Unido debe estar preparado para luchar en conflictos armados y al mismo tiempo trabajar por la paz.
Agregó que quiere unas Fuerzas Armadas preparadas para afrontar "esta campaña difícil, dura y desafiante".