Un nuevo modo de operación han adoptado los delincuentes en Panamá para robar en las residencias. De acuerdo a algunas quejas, las áreas residenciales de Altos del Chase, El Dorado, Villa de Las Fuentes, Betania, Altos de Miraflores y San Francisco, se han convertido en el blanco de los ladrones que "entran como Juan por su casa" y cometen sus fechorías.
Según testimonios, los delincuentes aprovechan el marco de una fiesta: cumpleaños, bodas, reuniones o visitas de familiares o amigos, para introducirse en las casas y con arma de fuego en mano, someter a los presentes.
Aparentemente detectan las reuniones sociales por la cantidad de autos en el estacionamiento e inmediaciones de la residencia objetivo.
Los ataques residenciales se ejecutan entre las 7:00 y 11:00 de la noche, y a la escena del crimen siempre entran dos o tres delincuentes, mientras que un tercer cómplice espera afuera en un auto, en el cual se dan a la fuga.
De acuerdo a los testimonios, algunas víctimas han visto los rostros de los delincuentes porque éstos no se los cubren. Su apariencia física no se asocia con la de maleantes, aspecto éste que les permite el acceso a las casas donde se acerca como un invitado más.
Una vez dentro de las casas, los sujetos armados anuncian que se trata de un asalto y los obligan a tirarse contra el piso, a punta de amenazas con el arma de fuego.
Se conoció que en las últimas ocho semanas, se han cometido cerca de doce robos, donde se han llevado maletines, carteras, joyas, relojes, anillos, tarjetas de crédito y débito, chequeras, llaves de las casas y todo lo que esté al alcance de los asaltantes.
Los casos han sido denunciados ante la Policía, pero de igual manera, se insta a la comunidad a tomar medidas de seguridad al momento de realizar en su vivienda una reunión social.
Es importante que al momento de los asaltos se capten los mayores detalles posibles de los delincuentes.