El gobierno espera recaudar hasta B/.350 millones con la reforma fiscal, la cual fue vendida ayer por el ministro Ricaurte Vásquez como una medida para evitar una crisis financiera como la que sufrió Argentina.
"No queremos que se repita una experiencia como el "corral" argentino en Panamá", resaltó Vásquez al detallar los alcances de la reforma, cuyo aspecto más polémico sería el cobro de tributos a la Zona Libre, el pago de 2% sobre los ingresos gravables en concepto del Impuesto Sobre la Renta Mínimo Alternativo y el 5% sobre los premios pagados por las maquinitas de los Casinos.
Sobre la Zona Libre, el ministro dijo que se plantea cobrar una tasa del 8.5% de Impuesto Sobre la Renta y una tasa de 1% sobre las transacciones. Según algunas estimaciones, estos gravámenes generarían cerca de B/.80 millones.
Con el aumento de B/.100 en la tasa única que se cobra a las sociedades anónimas -que pasaría de B/.250 a B/.350- se recaudarían adicionalmente B/.20 millones, tomando en cuenta que en Panamá hay más de 200 mil sociedades activas.
Vásquez destacó que al gravar los gastos de representación, los ministros y altos funcionarios de hecho sufrirán una rebaja en sus sueldos de entre 500 y 900 balboas.
Vásquez dijo que la burocracia estatal debería reducirse en 20,000 puestos en los próximos cinco años. Se estima que con esa medida y con la rebaja en los montos de los salarios del personal que se contrate al darse una vacante, al cabo de tres años el Estado se ahorrará B/.150 millones.
Al justificar las reformas, el ministro destacó que en la última década la economía ha crecido por más de B/.6,000 millones, pero las recaudaciones si acaso han crecido en B/.500 millones.
Además cuestionó el peso de las exoneraciones que en cinco años alcanzaron el monto de B/.1,100 millones.
También reconoció que al limitar a B/.50 mil el monto de las deducciones por donaciones se podrá afectar la Teletón.
El ministro sustentó que con las reformas y crecimiento económico el gobierno espera que el déficit fiscal represente un 1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) al 2007.
Resaltó que los ingresos corrientes del Estado apenas alcanzan para cubrir el servicio de la deuda y el pago de los gastos de funcionamiento del Estado, teniendo que apelar el gobierno al financiamiento (deuda) lo cual es insostenible.
Sobre las protestas y manifestaciones por el paquete de reformas que implementará el gobierno, el ministro Vásquez expresó que los tiempos de resolver las cosas en las calles es cuestión del pasado, por ende la Asamblea Nacional será el escenario para plantear los pro y contra de los diversos sectores.
Las reformas serán remitidas el martes a la Asamblea Nacional.
En tanto, el presidente de la Cámara de Comercio, Raúl Delvalle, exteriorizó su desacuerdo sobre el documento y cuestionó el tiempo que se ha tomado para llevarlo a la Asamblea Nacional.
Propuso que previo de discutirse el proyecto en la Asamblea, debería darse un compás para discutir con los diversos sectores la iniciativa.