Un sabio adagio reza: "Cuando veas las bardas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo". Pero algunos directivos del Molirena se olvidaron de la sabiduría popular y si me permiten la comparación un poco trágica, un tsunami se les viene encima.
Hubo un movimiento natural de bases y dirigentes de rango medio cuyas proclamas apuntan hacia la renovación del grupo político. Esto ocurre cuando el Liberal Nacional y el Molirena se ponen de acuerdo para concretar su fusión.
Con esto en el horizonte, será necesario esperar los cambios en el partido de las espuelas para cerciorarnos de la unión en un solo colectivo con los liberales. También se verá afectado por esta acción el bloque opositor que deberá aguardar la orientación de la nueva junta directiva de los gallos.
Parece ser que la actitud extremista del todo o nada ha comenzado a desaparecer en nuestra arena política y se da paso a la consulta y al diálogo. Maco Rosas saldrá de todo esto con una lección, porque al parecer es inminente su sustitución en el liderazgo de los pica gallo.
Pero si en el Molirena ocurre este fenómeno, en el arnulfismo se aproxima una gigantesca vibración telúrica cuyas ondas podrán arrasar con la actual directiva que ya no puede ofrecer nada a sus prosélitos. Después del 16 de enero, tal vez veamos sólo los escombros de esta cúpula flotar en una vastedad de incertidumbre y olvido.
Marco Ameglio y Juan Carlos Varela saben que el objetivo común es el tamborazo al calendario de cambio de estatutos y dirección política. Lo consideran una excusa para ganar tiempo y manipular a los actuales convencionales que piden el cambio.
La dama de Pedasí, por su parte, recorre el interior de la República. En uno de los vehículos viaja un ex ministro de su gobierno, en el otro ella y sus contertulios y en un tercero la escolta. La señora pretende captar adeptos dentro de los delegados, dirigentes, ex candidatos y elegidos. La doña es recibida con cortesía, pero nadie le ha pedido que se quede.
Se dice que el 9 de enero trató de organizar una reunión en Punta Mala pero no logró la convocatoria prevista. Ella debe saber que cuenta con el cariño de la gente, pero las cosas han cambiado y la responsabilidad de conducir al partido debe recaer en otras personas. Todavía está a tiempo de reconocer esta ineludible necesidad.
Las actitudes dictatoriales provocan descontento. Ella las ha vivido y conoce sus consecuencias. Es momento de aplicar la democracia para alcanzar el desarrollo institucional.
Quienes aspiran a sustituir a la doña al frente de los morados han realizado sus respectivos ejercicios de convocatoria en todo el territorio nacional. Varela ha visitado cada provincia, ha conversado con los delegados, ha realizado reuniones para consolidar la iniciativa del cambio y ha obtenido muy buenos resultados. Al parecer los números del PH le son favorables.
Por su parte, Ameglio utiliza un sistema más abierto en su campaña y muestra abiertamente su seguridad. Su estilo es más polémico y extrovertido.
Por último, a nadie debe sorprenderle a estas alturas del juego, que los grupos opositores presenten una anemia en su corriente de adherentes. Se agiganta el éxodo de sus integrantes hacia la tierra prometida del gobernante Partido Revolucionario Democrático (PRD).