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La violencia no tiene fin en Venezuela.  |
Militares venezolanos dispersaron con gases lacrimógenos una marcha de decenas de miles opositores al presidente Hugo Chávez, cuando se acercaron a una base militar de Caracas para exigir la renuncia del mandatario y el llamado a elecciones inmediatas.
Soldados de la Guardia Nacional y la Policía Militar dispararon una andanada de granadas de gas lacrimógeno contra los manifestantes cuando éstos, portando banderas y silbatos, se acercaron a la alambrada que bloqueaba el paso hasta la entrada del Fuerte Tiuna, en el suroeste de la capital.
El despliegue de cientos de efectivos militares con equipo antidisturbios y vehículos armados había sido catalogado por líderes opositores como una “provocación” a la marcha, convocada en respaldo del “paro cívico nacional” de 42 días que la oposición lleva a cabo para presionar la salida de Chávez.
Antonio Ledezma, un dirigente político socialdemócrata y miembro de la llamada “Coordinadora Democrática” que es la principal promotora de la paralización, dijo a periodistas que “esto parece una zona de guerra”.
También ayer, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), de la que Venezuela es socio, acordó incrementar su producción de crudo para cubrir la falta de unos 2,0 millones de barriles por día (bpd) de petróleo en los mercados internacionales como consecuencia del paro.
Las endurecidas posiciones de ambos lados alejan la perspectiva de una solución negociada y han causado la preocupación internacional. |