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El secretario de Estado adjunto de EU, James Kelly, llegó a Corea del Sur para negociar una posible solución al diferendo con Norcorea por su programa nuclear.
El funcionario encargado de la región Asia-Pacífico se reunirá hoy con las autoridades surcoreanas, quienes están en contra de la aplicación de sanciones a su vecino del norte.
Seúl sostiene que la diplomacia y una política de acercamiento es la mejor forma de tratar con Pyongang.
Sin embargo, Washington no cree que Norcorea merezca incentivos como premio a su "mala conducta".
A pesar de la unánime condena internacional, Norcorea se retiró del Tratado de No Proliferación Nuclear y el sábado advirtió que consideraba reanudar las pruebas de misiles.
Pyongyang está en la mira, en especial desde la reapertura en enero de una planta nuclear con capacidad de producir plutonio para la fabricación de armas atómicas.
Por su parte, el primer ministro de Japón, Junichiro Koizumi, se reunió con el enviado especial de Rusia para el Lejano Oriente, Konstantin Pulikovsky, quien tiene estrechos lazos con el líder norcoreano Kim Jong-il.
Koizumi declaró que Norcorea debe actuar como un miembro responsable de la comunidad internacional, al tiempo de sostener que no debe ser aislado.
Diplomáticos norcoreanos se reunieron durante tres días con un ex embajador de Estados Unidos ante la ONU, Bill Richardson.
Le aseguraron que su país quería dialogar y mejorar sus relaciones con Washington y que no tenía intención alguna de dotarse del arma atómica. |