|
Mediante empujones, ofensas y amenazas de muerte en contra del sacerdote Venancio Cianca, los dueños y empleados de una empresa constructora entraron a la iglesia colonial de San Francisco, a iniciar la tercera etapa de su restauración.
La vocera del grupo pro restauración, Petra Valdes, dijo que el sábado uno de los empleados de esta compañía, en estado de ebriedad, aseguró a los agentes de la Policía que estaban presentes, que ya había matado a dos personas, y que se podía “echar al padre”.
Valdés dijo estar desilusionada de la labor del nuevo director del INAC, Pablo Barrios, ya que autorizó que la empresa entrara al lugar a sabiendas de los problemas que existen. |