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Ryan anuncia el masivo indulto.  |
La decisión del gobernador de Illinois (norte), George Ryan, de sacar del pabellón de la muerte a más de un centenar y medio de condenados en su Estado constituye una gran victoria de los abolicionistas, quienes esperan que ello incite a otros estados a hacer lo mismo.
"Nuestro sistema de pena capital está envenenado por el demonio del error, error en determinar la culpabilidad y error en determinar quién entre los culpables merece morir", declaró Ryan al anunciar públicamente la conmutación a cadena perpetua de unos 160 condenados a muerte.
Ryan, que tomó la decisión menos de tres años después de haber decretado una moratoria sobre las ejecuciones, ya había dado la gracia el viernes a cuatro negros que estaban tras las rejas, desde hacía una decena de años, condenados por crímenes de los que resultaron ser inocentes.
Un reciente estudio realizado por la Universidad de Maryland indica que los negros que matan a blancos corren más riesgos de ser condenados a muerte que los asesinos blancos, o de negros que ultiman a otros negros.
La Corte Suprema de Estados Unidos por su parte, el año pasado juzgó como inconstitucional la aplicación de la pena capital a los retardados mentales.
El presidente George W. Bush, que fue gobernador de Texas, Estado que tiene el récord de ejecuciones, se hizo eco de la opinión mayoritaria de los norteamericanos, al reafirmar su apoyo a la aplicación de este castigo que decae en el mundo, en particular en Europa. |