La osamenta que fue en contrada dentro de un búnker de las antiguas fuerzas norteamericanas, escondida en una zona boscosa de la provincia de Colón, sector de Valle Verde en Puerto Escondido, corregimiento de Cristóbal, fue levantada por los funcionarios de investigación del Ministerio Público, además de la División de Criminalística de la (PTJ) y la Subdirección de Información e Investigación Policial (DIIP).
Debido a lo frágil en que se encontraban los huesos, se realizó un trabajo delicado por parte de los miembros de la Personería, que utilizaron cajas de cartón y papel manila para envolver los huesos desprendidos.
La personera Estrella Cochez fue la responsable de realizar el levantamiento, y manifestó que el jefe del Departamento de Medicatura Forense, Vicente Pachar, será el que analizará los restos y determinará las verdaderas causas de muerte.