Tenía deseos de manejar por una vía cercana al mar, para disfrutar del paisaje. Me acordé de la hermosa vista que hay cerca de la Estatua de Morelos, en la vía Cincuentenario. Ya sentía la brisa marina en mi rostro. Pero al llegar al sitio ¡no puede recibirla!. Sencillamente, unos enormes "rascacielos" habían sido construidos allí.
La brisa que recordaba en mi juventud ahora era exclusivamente para los dueños de los condominios...
También ellos se habían apropiado del paisaje marino. Tuve que contentarme con ver parte de la llamada "jungla de hierro y concreto", que está apoderándose de hermosos sitios de la capital.
Lo mismo ocurre en el barrio de San Francisco. Las autoridades se jactan que allí se construyen decenas de edificio altos.
Antes, esto no podía hacerse. El sitio era para casas familiares de dos pisos como máximo.
Pero vino el "progreso" y cambió las leyes urbanística.
No es malo el progreso si se hace de manera adecuada, lo que no sucede en este bendito país.
En el barrio que antes era tranquilo y sin tranques, ahora hay centenares de nuevos residentes... circulando por las mismas calles estrechas.
Claro que las consecuencias no se hacen esperar. Tranques a cada momento, calles que se llenan de autos estacionados en las veredas y aceras.
Baja la calidad de vida de la comunidad. Aumenta el estrés entre la gente, por culpa del gobierno que no planifica el desarrollo de la ciudad.
Igualito está ocurriendo en la Avenida Balboa. Actualmente hay tranques a cada momento. ¿Se imaginan el lío cuando centenares de vehículos de los nuevos dueños de departamentos inunden el sitio?
No creo que la construcción de un anexo llamado "cinta costera" solucionará el problema...
En Bella Vista también está bajando la calidad de vida de sus antiguos residentes. Allí no sólo es el tranque "de todos los días", sino actividades de prostitución etc... que afectan la moral.
¡Ni qué hablar de la vía España! La falta de planificación urbana la convierte en un caos a cualquier hora del día.
Hay que planificar con seriedad el uso del suelo en la capital. No se debe pensar solamente en los millones de las construcciones, sino en el bienestar de la comunidad.
Desarrollo no es solamente altos edificios, sino vivir con tranquilidad y seguridad.