Al cumplirse cinco años de la llegada de los primeros detenidos a la prisión de Guantánamo, como parte de la llamada "lucha contra el terrorismo" liderada por Estados Unidos, uno de los principales funcionarios norteamericanos defendió la existencia de la base para garantizar la paz internacional.
Charles Stimson, subsecretario asistente de Defensa de Estados Unidos y quien es el principal responsable de la política de detenciones en el Pentágono, destacó que la prisión en la base naval en Cuba es una "cárcel modelo".
"No hemos violado ninguno de los derechos de los detenidos o sus derechos humanos en Guantánamo. De hecho, una delegación que visitó la base dijo textualmente que es una prisión modelo en donde la gente es mejor tratada que en las prisiones belgas", destacó.
Stimson indicó que Guantánamo "era y es una herramienta necesaria en la guerra contra el terror". "Nos gustaría llegar al punto en el que eventualmente podamos cerrar Guantánamo", admitió el alto funcionario a la BBC.