El objetivo principal del Feng Shui es mejorar la salud física y el bienestar psicológico de las personas que ocupan un edificio. Se ha demostrado que algunos edificios con mal Feng Shui pueden influir en sus ocupantes y producir alteraciones del sueño y cansancio.
En cambio, el equilibrio que logra un buen Feng Shui soluciona estos problemas y produce una mayor vitalidad que mejora, por ejemplo, la productividad de los empleados de una empresa.
CINCO CONSEJOS
Para dominar el Feng Shui se requieren años de estudios, pero hay reglas básicas que pueden aplicarse en el hogar:
Evitar objetos puntiagudos y líneas rectas. Propagan mal la energía.
Situar en la parte delantera de la casa el salón y el comedor, y en la trasera los dormitorios.
El orden y la limpieza hacen que la energía fluya armónicamente.
Los espejos no deben estar frente a puertas y ventanas ya que reflejan la energía impidiendo que fluya.
Puertas y ventanas no deben estar alineadas pues dejan escapar la energía.
SIMBOLOS
Buda Sonriente: La sonrisa de Buda es el símbolo máximo de la alegría y felicidad, además, la bolsa que tiene en su mano se supone contiene ilimitadas cantidades de oro y otras sorpresas. Esta figura es ideal para atraer la alegría y la abundancia. Es ideal para poner en la oficina, el living o cualquier otro lugar de la casa donde esté bien a la vista.
Dragón: Es uno de los símbolos más complejos por su variedad de significados. En su origen el Dragón es un protector benigno de la humanidad relacionado con el agua. También es uno de los cuatro Guardianes Celestiales: expresa la fuerza del elemento Madera y puede usarse como protección o para controlar al elemento Agua. En la casa no debe haber más de cuatro dragones y no deben colocarse por sobre la altura del ojo, pues si están demasiado altos su fuerza puede salirse de control.