Azúcar de vainilla: Introduce dos vainas de vainilla en el envase donde guardas el azúcar. Cada cierto tiempo agítalo para que el sabor sea más intenso.
Congelación de guineos: Pueden congelarse enteros con la piel, envueltos en film transparente. Durarán en perfecto estado hasta seis meses.
Conservación de ajos: Para conseguir que se conserven frescos, el aire debe circular a su alrededor. En lugar de comprar un frasco especial, utiliza una maceta de barro con un agujero de drenaje en la base. Pon los ajos sobre un plato y tápalos con la maceta.
Cortar la lechuga: Córtala con las manos para que no se oscurezcan los bordes al hacerlo con un cuchillo.
Cítricos con más jugo: Los cítricos producen más jugo si se mantienen a temperatura ambiente. Si mantienes la fruta en la nevera, calienta la pieza durante 5 segundos en el microondas a la máxima potencia.
Espinacas: Para que las espinacas no tengan ese sabor tan amargo que las caracteriza, añade una cucharadita de azúcar al agua cuando las hierbas.
Guardar mejor los tomates: Si están maduros y frescos pueden conservarse hasta diez días. Los verdes siguen madurando sin sol y duran mucho más. Para conservarlos, envolverlos en papel de periódico.
Lavar la lechuga: Lávala hoja por hoja y déjala en remojo un cuarto de hora antes de aliñarla para que que retome el líquido que podía haber perdido. Ojo, nunca la remojes cortada.