El deporte y las actividades de recreación son esenciales para las personas de la Tercera Edad. Por ello vemos que los diversos grupos de estas personas tienen una u otra forma de invertir su tiempo, sacándole un buen provecho.
Pero, si en su juventud usted fue una persona que de una u otra forma practicó en las piscinas; este deporte será mucho más que una rutina en su etapa de Adulto Mayor.
Actualmente en la ciudad capital, la mayoría de los grupos de la Tercera Edad tienen en sus actividades principales la natación, en donde estos señores muestran todas las habilidades que tienen en el agua.
Incluso, hay grupos que juegan "waterpolo", toda una hazaña para estos señores; ya que para todos es conocido lo exigente que es este deporte.
Pero además de ello, hay otros que optan por la caminata y aeróbicos para mantenerse activos y en plenas condiciones físicas.
Si usted es una persona que está llegando a la edad para jubilarse, no lo piense más e inscríbase en uno de estos grupos, en los cuales el tiempo no le alcanzará para disfrutar de todas las actividades que conlleva el pertenecer a los grupos de la Tercera Edad.
Varios estudios han demostrado que quienes practican constantemente ejercicios, tienen menos probabilidades de sufrir infartos; por lo que si algún adulto mayor no hace ningún tipo de estiramiento físico; debe empezar a buscar una forma de mantener su cuerpo en movimiento; ya que esta es una vía para ser más saludable.
Se dice que comenzar a practicar ejercicios a edad avanzada prolonga los años de vida.
Además, practicar ejercicio físico una vez superados los 65 años de edad incrementa la expectativa de vida de las mujeres, según un estudio publicado por investigadores de los grupos de tercera edad de los Estados Unidos.
NATACION ES LO IDEAL
El entrenamiento basado en la natación es altamente recomendable en pacientes con problemas cardiovasculares.
Dentro de los distintos estilos, la brazada es el que más beneficia al cardiópata siempre que lo realice dentro de sus limitaciones. No obstante, la natación debe practicarse de forma regular para que se puedan mantener los efectos positivos de su práctica.
La natación es un ejercicio dinámico que se caracteriza porque en ellos se mueven grandes masas musculares, se realizan de forma prolongada y se utiliza el metabolismo aeróbico, basado en el aporte de oxígeno inhalado mediante la respiración para la obtención de la energía, a diferencia del metabolismo anaeróbico,
Según espacialistas en cardiología, en primer lugar, el paciente debe conocer la patología que padece y conocer las limitaciones que implica su cardiopatía antes de iniciar un programa de entrenamiento basado en la natación o cualquier otro deporte aeróbico. Para ello, debe someterse a un reconocimiento cardiológico previo con el fin de conocer su límite, ya que el ejercicio debe realizarse dentro de una banda de seguridad, que no debe superar en ningún momento el 85 por ciento de la frecuencia cardiaca máxima.
En natación, advierten que se debe vigilar especialmente la técnica, porque si no se coordinan bien los ejercicios respiratorios con los movimientos de cada estilo, el ejercicio puede no aportar los beneficios perseguidos.
Además, es recomendable que el ejercicio realizado por el paciente esté supervisado, por lo que es mejor nadar en piscinas donde haya monitores cualificados.