El denominado Frente Democrático Torrijista (FDT) alegó que el PRD se ha convertido en una estructura política de "corte liberal, de gamonales y electorera; donde el estilo torrijista de consulta, ha sido sustituido por un liderazgo unipersonal y por una política de sorpresas y secretismo".
La facción reconoce la legitimidad ganada en las urnas por el mandatario Martín Torrijos, sin embargo, advierten que su apoyo será crítico y condicionado a los compromisos, al debate y a la consulta.
También advirtieron que el nuevo gobierno no puede caer en los mismos errores cometidos durante la administración del presidente, Ernesto Pérez Balladares, quien implicó la concentración excesiva de poder y la dualidad en la dirección del partido y la jefatura del Estado, provocando la acefalía en el CEN del PRD.
Tras cuestionar el "saqueo" arnulfista que dejó como herencia una deuda pública superior a los B/.9,000 millones, el FDT observa que el gobierno de la Patria Nueva, en tan sólo 100 días de gestión incrementó ésta en 13%, es decir en cerca de B/.1,000 millones.
También debate la proyectada reforma fiscal, que a juicio del FDT busca crear nuevos impuestos y ejecutar cambios estructurales para complacer a los organismos financieros internacionales y propiciar las condiciones para la renegociación de la "impagable" deuda externa panameña.