Una funcionaria de Salud (requirió omitir su nombre), evidenció que aún subsisten sujetos que se dedican a robar sal cruda en algunas salinas privadas en esta región; para mercadearla en las áreas rurales utilizando el sistema de trueques; o sea cambio de sal cruda por productos del campo como gallinas, huevos, naranjas, frijoles, guandú, maíz y otros.
Esto sin duda, es un doble delito: primero el robo de sal; y segundo la venta o cambalache a los campesinos que tienen que consumir “sal yodada” por la alta incidencia del “bocio” en estas zonas endémicas del interior del país, explicó nuestra fuente.
ENFERMEDAD
Hace varios años el Ministerio de Salud en conjunto a organismos internacionales realizaron una amplia campaña para reducir el alto índice de “bocio” en las zonas rurales de Herrera y Los Santos que se ubicaba en los más altos de América Latina (proporcional a la cantidad de habitantes por Km2). Hoy, esas estadísticas han bajado considerablemente.
Tal esfuerzo lo fortalecieron precisamente instruyéndole a la gente del campo no condimentar sus alimentos con sal que no estuviera “yodada”. No deben cocinar nunca más con “sal cruda”: fueron advertidos.
LAS SALINAS
Las salinas en Herrera y Los Santos, su gran mayoría pertenecen a cooperativas, y como tales se rigen por los reglamentos que les exige Salud. Se han modernizado, ahora utilizan el sistema de plástico. Cuando el agua salada se evapora, el mineral queda sobre el plástico y no sobre el lodo como antes la acopiaban.