Era de esperarse. La Canasta Básica de alimentos será afectada en forma directa por el incremento en el precio de la energía eléctrica.
En los últimos cuatro años, ésta ha experimentado aumentos considerables que han hecho mella al bolsillo de los que pocos tienen y todo por culpa de la famosa cadena.
Los productos lácteos, las carnes, los cereales y el pescado son cuatro de los principales alimentos que registraron aumentos, que suman a la Canasta Básica un incremento total de 12.28 balboas.
Aunque se diga que no, todo en este país está subiendo y los más pobres no acarician beneficio alguno, salvo el subsidio de 30 millones de balboas que estudia dar el gobierno para evitar que los pobres paguen más por la luz.
Es saludable que cada gobierno se prepare para contrarrestar los efectos negativos de cualquier alza, pero también es beneficioso que se comience a pensar en ir cortando la brecha económica que nos mantiene en una posición ridícula dentro el área. Somos un país con mucha riqueza, pero no queremos o no sabemos distribuirla de la mejor manera para que llegue a todas las esferas.
Cada año los gobiernos se comprometen en combatir la pobreza a su estilo, pero al final, los pobres siguen siendo parte del paisaje de la ciudad y de los campos. Hace falta más actitud de los líderes nacionales y mundiales que siempre se la pasan hablando de estadísticas vacías que no colaboran en nada a evitar que Pedro o Juan se mueren porque no han comido en Centro América. El momento de actuar es ahora.