En las últimas semanas se han dado fallas en este país. Algunas del gobierno y otras particulares. La principal de esta administración la tenemos en la forma "chapucera" como trató la protesta de un grupo de jubilados.
Eran pocos los que cerraban la plaza 5 de Mayo, luego la transístmica frente al Seguro y otros sitios. Eso es verdad, pero ellos representaban a miles de "viejitos" con pensiones muy reducidas.
Pedían treinta balboas, que no es tanto si lo comparamos con los educadores que hicieron huelga meses atrás.
Mientras hay dinero para los numerosos viajes del Presidente, se regateaba el aumento de esos jubilados...
Miles de panameños sufrimos por días los problemas de los tranques, porque el gobierno no buscó una solución a tiempo del asunto (¿Ya olvidaron eso de "sí se puede"?).
Otra falla la sufrí en carne propia el 5 de diciembre. Fui a renovar mi pasaporte pensando que en menos de una hora lo lograría.
¡Pues ese día se lucieron! Esperé más de dos horas para esta simple diligencia, a pesar de las computadoras que tienen allí.
Incluso cuando fui a firmar hubo demoras. Resulta que hay que firmar en forma "digital". Eso "achurra" la firma. Tuve que hacer mi firma más de diez veces.
La funcionaria me dijo que habían personas que demoraban casi media hora por culpa de la firma "digital".
Ese mismo día me di cuenta de una situación que puede afectar la salud del pueblo panameño.
En los últimos años han aparecido por muchas partes las llamadas tiendas naturistas. Varias de ellas son de extranjeros.
Alegan tener "doctores" que atienden gratis, pero sus instalaciones son incómodas y sin mayor mobiliario.
Uno de esos "doctores" me quiso vender un "maravilloso" remedio para "reconstituir" todo mi cuerpo, que era sencillamente unas multivitaminas.
Y ofreció una medicina "genérica" al mismo precio que las de marca. Yo protesté y me fui molesto.
La pregunta es: ¿el Ministerio de Salud tendrá control o supervisión sobre estas "clínicas" naturistas? Algunas prometen hasta la cura del cáncer...
(Recuerden lo que pasó en el Seguro Social con malas medicinas, por la falta de supervisión adecuada).
Nadie está en contra de la llamada medicina alternativa. Pero cuidado con curas maravillosas y medicamentos a altos precios...