OPINION

CUARTILLAS
Considerar

linea
Por Milcíades Ortiz Jr.
Catedrático

En Sociología se le da mucha importancia al momento, la época, y no siempre a los hombres. Hay una corriente que no quiere reconocerle el papel que puede tener un individuo en la historia de su patria. Digo esto porque los gobiernos y las circunstancias han cambiado en treinta y nueve años. Ya Panamá no tiene la presencia de Estados Unidos en el "enclave colonialista" de la Zona del Canal.

Podemos decir con orgullo "nuestro Canal" y eso -aunque no nos guste a varios-, se le debe en parte al dictador con cariño Omar Torrijos.

Digo en parte, porque Omar tomó las banderas de lucha nacionalista de varias generaciones de panameños, especialmente de jóvenes. Ese "alpinismo generacional" lo logró el pueblo panameño, que aunque comprendía los beneficios de la presencia yanqui en nuestro territorio, resentía de su prepotencia.

Claro que no es lo mismo el Panamá de la separación de Colombia, con el del año sesenta y cuatro. Se luchaba porque nuestra bandera ondeara al lado de la de Estados Unidos, por la plena soberanía. Ya habían desaparecido los privilegios de comisariatos para panameños empleados del Canal.

La matanza del sesenta y cuatro fue producto de las mentes cerradas de jóvenes y adultos "zonians", quienes no querían perder sus privilegios para vivir y trabajar en "ultramar".

Aquí vivían mejor que en muchas ciudades de Estados Unidos y hasta podían considerarse "colonizadores" de este noble pueblo. Hice mi secundaria en el Instituto Nacional y confieso que nunca vi manifestaciones espontáneas contra los gringos. Un grupo de izquierdistas manipulaba algunas mentes estudiantiles. En mi caso me preocupaban más los abusos de la oligarquía y politiqueros panameños, que lo que hacían los "fulos" más allá de la vía 4 de Julio (hoy de los Mártires).

Existían familias panameñas que tenían parientes (casi siempre mujeres) casadas con norteamericanos. Nos gustaba consumir algunos de sus productos y por qué no decirlo, seguíamos su moda de vestir y sus películas.

Pero en lo más hondo de nuestros corazones latía la justicia, la certeza de que la "zona" era panameña, que no debía estar allí otra bandera, que no fuera la nuestra.

Por eso el incumplimiento de lo acordado en los tratados de la época, llevó a los jóvenes institutores a reclamar. Y vino el despiadado ataque militar contra un pueblo noble.

Ayudé a la familia de un soldado de Estados Unidos recién llegado, quien no se explicaba cómo un ejército masacraba a un pueblo indefenso. Lamentable fueron los muertos y heridos; la destrucción de edificios y viviendas, el odio que los comunistas quisieron atizar contra Estados Unidos (en realidad, contra los "zonians" colonialistas).

Ejemplar fue la actitud del presidente Roberto F. Chiari, de la juventud universitaria y secundaria, de muchos profesionales que mostraron valentía en esos dolorosos días.

A treinta y nueve años de lo que "no debió suceder", es bueno considerar fríamente todos los factores que provocaron la tragedia, incluso la burla de la OEA al pueblo atacado por el ejército más poderoso del mundo. Ahora vivimos otro momento histórico, gracias a Dios.

 

volver arriba 

 

 

linea
linea gris

| Primera Plana | Portada | Nacionales | Opinión | Económicas | Mundo |
| Deportes | Provincias | Variedades | Sucesos | Sociales | Ediciones Anteriores |
| Buscador de Noticias | Clasificados Epasa |



bandera de Panama
Ciudad de Panamá
Copyright © 1995-2003 Crítica en Línea-EPASA
Todos los Derechos Reservados