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Una parte del avión siniestrado que es inspeccionada, alrededor hay todo tipo de cosas quemadas.  |
"Nunca volveré a abordar un avión nuevamente por el resto de mi vida (...) aún no he superado la conmoción". Estas son palabras de Aliye Il, una sobreviviente del accidente aéreo en Turquía que causó la muerte de 75 personas.
La mujer contó que la aeronave estalló en llamas y fue arrojada lejos de los restos del aparato sobre un fardo de heno, que luego también se incendió. Dijo que el heno amortiguó su caída, pero que luego ardió en llamas, obligándola a correr. Otros dos hombres del mismo vuelo estaban cerca, afirmó.
"El avión se partió en dos y ardía. Hubo una explosión... todo el avión se quemaba", dijo la señora Il, quien viajaba a Diyarbakir para asistir al funeral de una persona amiga en la cercana localidad de Siverek. Il, internada en un hospital de Diyarbakir, dijo que las llamas inundaron la cabina después del impacto.
"Estaba pensando en desabrocharme el cinturón porque estábamos por aterrizar. Entonces una poderosa explosión sacudió el avión y todos se convirtieron en bolas de fuego", afirmó.
Aseguró, asimismo, haber oído dos explosiones que vinieron del avión antes de que dos soldados la rescataran. Il sufrió una fractura de hombro y lastimaduras en el ojo izquierdo.
El sobreviviente Celal Tokmak, de 34 años, declaró a la prensa que pensó que había comenzado una guerra en Iraq, fronteriza de esa región turca, y que el avión había sido abatido en un ataque enemigo.
Tokmak, quien sufrió cortes en la cabeza como también moretones y quemaduras en el cuerpo dijo que "había una niebla anormal en el aeropuerto. Oí una poderosa explosión justo antes de que aterrizáramos, sentía como si mi oído explotara... Oí una explosión poderosa después del accidente".
"Al principio pensé que era una guerra. ¿Es esto un ataque? No pensé que fuera un accidente", dijo. Autoridades del aeropuerto dijeron que el piloto no emitió ninguna señal de socorro antes de estrellarse.
Otro sobreviviente, Burak Altindag, de 27 años, dijo que poco después del siniestro llamó a su esposa, con quien se casó hace seis meses, para decirle que estaba vivo. |