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La película es dirigida por Audrey Wells y es una propuesta interesante para los que gustan ver combinada la risa con el amor.  |
Basada en la novela "Under the Tuscan Sun: At Home in Italy", y dirigida por Audrey Wells, nos llega una nueva e interesante comedia romántica. "Bajo el Sol de Tuscan" cuenta la historia de una escritora de 35 años que vive en San Francisco (Diane Lane), y cuya perfecta vida acaba de dar un giro de 180 grados. Su reciente divorcio le ha causado un bloqueo a la hora de escribir y se encuentra profundamente deprimida. Hasta su mejor amiga, Patti (Sandra Oh), empieza a pensar que no conseguirá recuperarse. La receta de la Dra. Patti es muy sencilla: 10 días en la Toscana italiana. Una vez allí, Frances se encapricha de una villa llamada Bramasole que literalmente significa, "que anhela el sol" y decide comprarla. A medida que se va acomodando en su nuevo estilo de vida en su villa, en medio de la maravillosa y exuberante campiña Toscana, Frances hace nuevos amigos entre sus vecinos. Pero en los momentos de soledad, teme que los proyectos para su nueva vida y su nueva familia no lleguen a realizarse. Hasta que en un encuentro casual en Roma, Frances cae en los brazos de un intrigante anticuario de Portobello llamado Marcello (Raoul Bova). Y entonces es cuando se da cuenta de que en la vida, siempre hay una segunda oportunidad. La película es dirigida por Audrey Wells y es una propuesta interesante para los que gustan ver combinada la risa con el amor.
POR ENCIMA DE TODO
El papel principal, la mujer treintañera que supera sus inseguridades y decide darse una segunda oportunidad, que sería insoportable en manos de una Meg Ryan, es no sólo creíble sino simpática gracias a la interpretación de Diane Lane. Frances se muestra determinada a enfrentarse a la soledad y a su desconocimiento del idioma y cultura de su nuevo lugar de residencia, pero sigue teniendo la capacidad de reírse de sí misma, algo que la actriz transmite sin esfuerzo aparente.
Para superar estos retos Frances cuenta con la ayuda de varios personajes igualmente agradables. La hedonista Katherine (Lindsay Duncan), quien se comporta como si viviera en una película de Fellini y que tiene la habilidad de decir la frase justa en el momento adecuado, junto con la fiel Patti, el trío de albañiles polacos que trabajan en la reconstrucción de la casa y el apuesto Marcello (Raoul Bova), dueño de un bar en la playa en Positano, son sólo algunas de las personas que acompañan a Frances en esta etapa de su vida. Un gran acierto de la cinta es que los actores que los interpretan lo hacen de una forma muy natural, a diferencia de otras comedias románticas donde se esfuerzan tanto por ser simpáticos que acaban por volverse odiosos. |