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Según los familiares de la víctima, él no pertenecía a ninguna banda y lo mataron solamente por vivir en la Multi Verde. Hay sospechosos detenidos y se está tras la pista de otros.  |
Tras cuatro días luchando por su vida, falleció ayer a las 5:00 de la madrugada en el Hospital Santo Tomás, Marcel Zúñiga, de 20 años, herido de bala en Curundú el pasado domingo, confirmaron fuentes policivas.
Zúñiga estaba jugando fútbol en la azotea de la Multi verde de Curundú, donde residía, cuando varios sujetos le dispararon desde otro punto que se presume sea la Multi chocolate.
Las autoridades informaron que las azoteas de las Multis vecinas están cerradas, pero una fuente anónima aseguró que cuando los maleantes las quieren abrir, lo hacen.
La muerte de Zúñiga se produjo por rencillas entre bandas que dispararon contra la víctima simplemente porque vive en esa Multi, donde también viven los "NBK" (Nasti Boy Killa), pandilleros rivales de los supuestos homicidas.
Sin embargo, las autoridades negaron que el joven Zúñiga fuera pandillero.
Hay tres sospechosos detenidos en la PTJ desde el pasado miércoles, quienes fueron identificados como pandilleros de "Los MOM" (Matar o Morir).
Ellos son Víctor Társilo López, de 27 años; José Antonio Cruz De León, de 19, alias "Vampirata"; y Raúl Moreno Baltán, de 19, alias "Mañoco".
Sobre este caso hay dos personas que aún no han sido detenidos por la Policía.
Familiares de Zúñiga comentaron enojados que iban a vengar la muerte se su pariente, pero entre ellos hubo quien pidió un alto a la violencia, ya que ello puede atraer más muertos de parte de la familia, informó un testigo.
Con este muerto se registra el primer homicidio del corregimiento de Curundú del 2004, cifra que el año pasado alcanzó 17 decesos, según las estadísticas de la PTJ.
REALIDAD: VIOLENCIA VS TEMOR
Curundú es un área donde hay gente trabajadora y con deseos d e superación, pero al mismo tiempo pareciera ser el escondite de delincuentes pandilleros que se toman el barrio amparados por las sombras de la noche con la complicidad de algunas de sus víctimas que por temor, no hablan. |