|
|
otros sitios de interés
|
|
Aguas estancadas en la Costa Atlántica
En la intersección entre Calle Séptima y la avenida Justo Arosemena, en la ciudad de Colón, se registran aguas estancadas poniendo en peligro la salud de los ciudadanos que no saben qué hacer para poner fin a este problema.Los residentes de esta zona populosa, aseguran que los malos olores y la pestilencia se han apoderado del vecindario amenazando con desatar una epidemia.Piden la intervención de las autoridades para poner fin a esta situación deprimente.
Tranques de nunca terminar
Los automovilistas que usan la concurrida Vía Domingo Díaz y la ruta que une el puente de Pedregal se quejan por las demoras que sufren todos los días por el extenso tranque que se suscita en este tramo. Son cerca de 9 kilómetros de largo que los conductores tienen que soportar en las horas picos para poder llegar a sus destinos todos los días. Aunque ya hay un proyecto del MOP para instalar un puente "Mabey", los usuarios piden que se aceleren los trabajos.
Peatones piden ayuda
Los peatones de la céntrica Vía Porras reclaman que las autoridades de Tránsito designen un guardia de tránsito para que las amas de casa y los niños puedan pasar sin poner en riesgo sus vidas por esta transitada zona. Uno de los transeúntes, que utiliza todos los días esta vía para comprar sus alimentos en un conocido supermercado, señaló que debe pasar corriendo esta calle en medio de los autos que no hacen alto pese a la existencia un paso peatonal. ¡Por favor necesitamos ayuda!
Escándalos bochornosos
Los orates y piedreros de las inmediaciones del Parque Santa Ana protagonizan a diario bochornosos escándalos asustando a los peatones que esperan buses al frente de la Iglesia Santa Ana. Una fiel lectora que reside por el área recomendó a las autoridades a hacerse cargo de estas personas que se encuentran desamparadas debido al estado de salud mental a la que los ha llevado el alcohol y la temible piedra.
Comerciantes inescrupulosos
Los residentes, que viven por los alrededores Vía Veneto, En el Cangrejo, no tienen quien los defienda de los comerciantes inescrupulosos que han decidido hacerse ricos rápidamente subiendo los precios de los alimentos desmedidamente. Algunos de estos dueños de minisupers venden el tercio de leche a 40 centavos y los pera néctar a 35 centavos, muy por encima de los precios que usualmente se expenden en el resto de establecimientos comerciales de la ciudad capital.
Para hacer sus denuncias llame
al 230-7777, Ext. 7657 y 7658
de 10:00 A.M. a 12:00 M/D, o llene el formulario que se encuentra
arriba.

|
|
|